¡Ia! ¡Ia! ¡Cthulhu f’tang!
Eres un cultista responsable y muy comprometido -fanático, dirían las malas lenguas -con el despertar del Gran Cthulhu, sin embargo, cosas como el amor, la familia, los buenos deseos y la inocencia de la gente de corazón puro interfieren con tus objetivos y los de tu Cefalópodo Amo… ¡la navidad y su parafernalia pone de punta los tentáculos de tu Primigenio favorito! El deber te llama, prescindible e irrelevante cultista: mata a esos bastardos vestidos de rojo que intentan traer alegría e ilusión a los niños y niñas, acaba con ellos y siembra la desesperanza y desilusión…
¿Tienes lo que hace falta para ganar la bendición de tu Señor?